Otra piadosona

Oh fuente de bondad, Deidad serena,
Oh dulce compañía veraniega,
Cuya contemplación mis ojos riega,
Y es capaz de sacudir mi vida amena:

Mas eres tú, Señor, es tu amor tibio
El solo que me sacia, que me aplaca
Solo tú me sostienes, dulce estaca
Evitando me caiga al precipicio.

Oh dulzura que en el corazón brota,
De toda mi maldad muerte segura.
Tu luz divina el intelecto agota.

Y sin me conceder aún la certeza,
Por la fe que me acerca tu ternura
Grande amor me mostrando me endereza.