Sobre una idea del Maestro Eckhart

Publico este soneto después de pensarlo bastante y sin que las dudas se me hayan ido del todo. Más allá de la calidad poética (que sería causa de una absoluta abstención si la considerara seriamente), temo que se van a reír bastante y no me van a creer: "¿justo ese ladri escribiendo cosas piadosas?"... pero ¡qué carajo! ¡al final uno también tiene alma!

De cualquier modo aclaro que lo que es (aunque no se note) la idea central, Cristo que siempre espera a la puerta, está tomado del Libro del Divino Consuelo de Meister Eckhart.

Oh, cuántas veces escapar quisiera
a tus ojos que tristes me contemplan
cuando mis manos la maldad perpetran
y ofrece mi alma excusas cualesquiera
a quien por ella la existencia diera.
Pero sus vanidades nada tapan
y yo viendo, Jesús, que no te engañan
cual reo que encerrado desespera
pretendo con mis fuerzas expulsarte.
Iracundo mi brazo se levanta
mas tú, Señor, tan solo quieres darte
a un alma agonizante, si no muerta,
que intenta con injurias alejarte
sin ver que has de aguardar siempre a la puerta.

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